«La música me ha acompañado durante toda la vida, como a la mayor parte de personas que pueblan el mundo. A los 4 años comencé a estudiar en la escuela de Música de mi pueblo, elegí la trompeta, influenciado por mi hermano.
Continué mis estudios hasta finalizar el Grado Superior de Trompeta clásica, y paralelamente nutriéndome también del lenguaje de jazz y música moderna.
He tenido innumerables experiencias con multitud de proyectos, jams y reuniones con amigos/as músicos , y cada una ha sido diferente y muy enriquecedora, tanto a nivel profesional como personal.
Todo ello me llevó a continuar indagando más en la música, a buscar más adentro, en el sonido, la vibración, la sensación interior, y, sobre todo, en cómo encontrar la forma de poder ayudar a las personas con ella, a través de ella o compartiéndola. Fue así como conocí la Musicoterapia, la disciplina terapéutica que faltaba para completar mi carrera profesional, y en ese momento tuve un verdadero eureka, la revelación que me mostró el camino para unir mi pasión con mi propósito.
A partir de ahí, algo cambió en mí, y realmente en ese momento agradecí por completo haberme cruzado con ella de esta forma, todo cobró mucho más sentido, y lógicamente, ahora sí puedo decir que la música me acompaña durante cada minuto de mi vida.
Vientos Sonoros es el escenario ideal donde puedo volcar todas estas experiencias y conocimientos a través de su filosofía, valores y ganas de vivir entre sonoridades de la forma más pura y saludable posible y brindar soporte educativo y terapéutico a tod@ aquel que quiera probarlo y desee que le acompañe».
